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Las diez claves que debes tener en cuenta antes de alquilar una casa

 

Piensa si es realmente lo que buscas y te puedes permitir. En primer lugar antes de buscar un departamento a rentar debemos tener claro qué es lo que podemos pagar por él. Analiza si tienes la capacidad económica para hacer frente a un compromiso de arrendamiento por determinado importe. Al hacer este cálculo debes tener en cuenta que no es recomendable destinar más del 30% de tus ingresos a pagar esta renta.

Una vez tengas un presupuesto establecido será el momento de visitar las diferentes casas. No te quedes con el primer inmueble que visites. Busca entre todas las opciones que tengas a tu alcance, así tendrás más oportunidades de encontrar el lugar que se adecue mejor a tus necesidades y podrás comparar precios.

Ten en cuenta que antes de arrendar una casa probablemente la inmobiliaria o el propio propietario realice un estudio socioeconómico sobre tus capacidades reales, te pida un comprobante de ingresos, referencias familiares o bancarias, algún aval, etc. Reúne toda esta documentación para aligerar el proceso de búsqueda.

Cuidado con el precio del arrendamiento

Cuando vayas a rentar una casa la inmobiliaria o el propietario te hablará de un precio pero debes asegurarte muy bien de qué es lo que incluye dicho precio. Sólo así evitarás sustos nada agradables que pueden venir a posteriori.

Más allá de informarte sobre todo lo que incluye el precio de la casa que vas a rentar no te olvides que estas condiciones deben estar puestas por escrito en el contrato. Fíjate bien que pongan todos los gastos que se incluyen en la renta. Desde si va incluído el impuesto de las basuras, el ibi, la cuota de la comunidad, etc. Si no queda claro podrías tener un susto mensual poco agradable y que incluso quizá no puedas afrontar.

Comprueba que los suministros de luz, agua y gas están dados de alta

No des por hecho que alguien que renta su casa tiene dados de alta los suministros correspondientes de luz, agua y gas porque esto no necesariamente es así. Dar de alta todos estos suministros supone un coste que normalmente debe correr a cargo del propietario pero no siempre es así, por lo que es mejor que esto quede claro desde el primer momento.

Si vas a rentar una casa antes de hacerlo asegúrate del estado en el que se encuentran las cañerías, etc. Revisa toda la vivienda con el objetivo de intentar localizar posibles desperfectos. Así podrás solicitar que los reparen antes de que entres o negociar una bajada de la mensualidad, etc. Además de este modo quedará patente que estos desperfectos no los has causado tú y te asegurarás que no tendrías problemas a la hora de abandonar la vivienda.

Deja claro quién se hará cargo de las posibles averías

Es común que en la casa acabe apareciendo algún desperfecto o se produzca una avería. Deja claro desde el primer momento quién debe hacerse cargo de las pertinentes reparaciones y hazlo por escrito a través del contrato. Es muy frecuente que se llegue a este tipo de acuerdos en lo relativo a zonas de carácter estructural como las tuberías, las calderas, las humedades. Generalmente estas reparaciones corren a cargo del propietario.

Eso sí, los desperfectos que se pueden producir por el uso del día a día suele pagarlos el inquilino. Pero esto también se puede negociar así que si no quieres ser tú el que deba hacer cualquier tipo de reparación en la casa antes de rentarla debes aclararlo.

También es importante que antes de entrar a vivir compruebes que realmente funcionan todos los electrodomésticos, que los grifos y enchufes funcionan correctamente, etc. Revisa, en general, las condiciones en las que se encuentra la casa y si ves desperfectos anótalos y hazlos llegar al propietario para que los arregle o, al menos, no te haga a ti correr con los gastos de la reparación.

¿En qué supuestos subirá el arrendamiento?

El arrendamiento puede estar sujeto a determinadas subidas. En cualquier caso debes conocer estas condiciones de primera mano. Ten en cuenta que hay propietarios que fijan una cantidad y no la suben ni bajan mientras que otros suben el precio del arrendamiento una vez cada cierto tiempo. Mira bien qué pone en el contrato porque ahí debe figurar muy claro este aspecto y sobre todo no firmes sin asegurarte de este punto.

En cualquier caso aunque este es uno de los puntos más importantes que puedes encontrar entre las cláusulas del contrato de arrendamiento es importante que lo revises con mucha atención. En este documento se deben estipular las condiciones y responsabilidades que asumen tanto el propietario como del inquilino. Es importante que tengas conocimiento de todo ello porque una vez firmes pasarás a ser legalmente responsable de todo los puntos que incluya. Si algo no entiendes pregunta a un especialista antes de firmarlo.

Asegúrate de que no hay vecinos ruidosos

Es fundamental para estar a gusto en una casa saber cómo son los vecinos. Así que mira si hay vecinos problemáticos o que puedan hacer mucho ruido así como posible información sobre la comunidad a tener en cuenta. Para ello lo mejor que puedes hacer es ir en diferentes momentos del día y ver tú mismo cómo es la gente que vive allí, sus costumbres y su modo de vida.

Ten en cuenta también posibles factores externos que puedan afectar a la cantidad de ruido que se percibe dentro de la vivienda. Piensa que sólo estarás dentro de la casa un tiempo limitado pero debes preguntar por los ruidos. Si en determinados momentos del día o durante la noche hay ruidos constantes pueden acabar haciendo que no descanses, etc. No tengas miedo en preguntarlo.

¿Tienes mascota? Hazlo saber

No todos los propietarios quieren que en su casa haya una mascota así que pregúntalo antes de nada. Y es que hay muchos propietarios que no dejan tener mascotas en la casa para evitar un posible deterioro. Si convives con una mascota debes dejar muy claro esto antes de seguir con el proceso de firma del contrato o el propietario puede desde ponerte problemas a rescindir el contrato. Pregúntalo e infórmale. Evitarás sustos a posteriori.

Departamento con muebles o sin ellos

No todos los inquilinos quieren arrendar una casa con muebles ni todos los propietarios están dispuestos a quitarlos. Si vas a ver una casa con muebles y querrías finalmente arrendarla es importante que aclares si el propietario está dispuesto a retirar esos muebles o, al menos, alguno de ellos. Si quieres especialmente que retire alguno debes hacerlo saber para que así se pueda llegar a un acuerdo.

En el caso de que vayas a arrendar un departamento con muebles lo más normal es que tengas que firmar junto al contrato de arrendamiento una lista o inventario con los muebles que se encuentran en la casa en el momento en el que se efectúa la firma del contrato y se dan las llaves de la vivienda. Cuando abandones la casa tendrán que haber necesariamente esos mismos muebles.

En el caso de que quieras cambiar algún mueble pregunta siempre antes porque si no lo haces lo más probable es que tengas que pagarlo de tu bolsillo. Lo mismo ocurriría si quieres poner algún sistema de calefacción o aire acondicionado.

La ventilación es importante

La ventilación y la luz en cierto modo van de la mano. Aunque es algo que tú mismo puedes comprobar en base a las ventanas, balcones y/o terrazas que veas en la casa no está de más que preguntes por los puntos de ventilación. No todas las ventanas o puertas se pueden abrir con tal fin porque hay veces que las que dan a patios interiores acaban siendo un foco de malos olores. Es importante que tengas esto en cuenta porque mejorará mucho tu calidad de vida el simple hecho que sea una casa luminosa y con una buena ventilación.

Cuidado con las humedades

Es importante que antes de firmar el contrato de arrendamiento de una casa veas si hay o no humedades. No dudes en mover muebles si hace falta porque pueden estar en lugares no visibles a simple vista pero hay que tener mucho cuidado con ellas porque pueden producir grandes problemas en la infraestructura de la casa. Tanto que podrían llegar a afectar vecinos, etc. Así que si las ves y quieres entrar a vivir en esa casa pide que las arreglen antes de firmar.

Comparte esta propiedad

Cuando eres dueño de un inmueble y no quieres mantenerlo desocupado, entonces no te queda otra opción que rentarlo para obtener ingresos adicionales. Sin embargo, antes de tomar la decisión no quieres poner en riesgo tu propiedad y deseas que la persona que lo va ocupar lo mantenga en buen estado, además de pagar la renta a tiempo.

Al rentar una casa o departamento debes considera varias características: la persona que quieres tener como inquilino, el precio que vas a cobrar, las formas de pago, las condiciones que vas a poner a quien en el contrato y sobre todo la forma de operar en la legalidad al rentar el inmueble.

Recuerda que el precio de la renta estará determinado por varios factores: la ubicación, si está amueblada, el número de recámaras que contiene, sanitarios, cocina, sala de estudio, etc. Además, si incluye servicio adicionales como teléfono y estacionamiento, entre otros.

CONOCE A TU INQUILINO

Generalmente no conoces los posibles inquilinos. No sabes de dónde son o que se dedican, por eso siempre debes solicitarles un comprobante de domicilio, pregunta a qué actividades se dedica, eso te dará una idea de cuáles son sus ingresos económicos. Asegúrate lo más que puedas y por lo mismo solicita el nombre de un fiador, quien deberá responder en caso de que el inquilino no cumpla con sus pagos correspondientes. 

Explícale los servicios se incluyen en la renta (pago de luz, agua, predio, teléfono, etc.) y cuáles no se consideran. Además, debe quedar claro quién pagará los posibles daños que se puedan producir en instalaciones eléctricas, tuberías y pintura del inmueble.

TODO DENTRO DE LA LEY 

Encontrar a una persona con solvencia económica y buen historial crediticio no garantiza que sea un buen inquilino. Mejor elabora un contrato adecuado, pues la información que contenga será de gran utilidad en caso de algún incumplimiento por parte de la persona a quien le vayas a rentar el inmueble. 

Para ir a la segura, solicita asesoría con un abogado o un profesional inmobiliario. Procura no adquirir los formatos que venden en las papelerías, porque muchas veces ya están obsoletos, y en caso de un juicio de nada te sirven.

No te dejes llevar por las emociones y quieras rentar tu inmueble al primer inquilino que toca a tu puerta. Con las prisas, puedes elaborar un contrato rápido sin prever las consecuencias que eso puede traer en el futuro. Por ejemplo, que el inquilino sólo pague el depósito y la primera renta, después nunca más lo vuelves a ver; ya sea que abandonó tu inmueble sin avisarte o no te quiera pagar las rentas hasta que tomas la decisión de echarlo de tu casa o de plano levantarle un juicio, pero esto último lo puedes hacer sólo si tienes un contrato bien elaborado junto con los permisos correspondientes.

El Código Civil Federal establece que hay arrendamiento cuando las dos partes contratantes se obligan recíprocamente, una, a conceder el uso o goce temporal de una casa, y la otra, a pagar por ese uso un precio cierto. 

Cuando vayas a rentar el inmueble debes contar con los documentos que te acrediten como dueño. Además, por ley, estás obligado a declarar el ingreso por la renta. Hoy en día, lo más común es que el arrendador no esté dado de alta en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de igual manera, el arrendatario no solicita comprobante de su pago de renta, porque cree que el arrendador le está cobrando una tarifa menor. 

Si eres de los que quieres rentar y no tienes tus papeles en regla, en el sitio de internet de la SHCP http://www.sat.gob.mx/sitio_internet/princ_fisc_p/131_8209.html puedes consultar el proceso que debes seguir para rentar tu departamento o casa habitación.

Con la documentación en regla y los permisos correspondientes, ahora preocúpate por los elementos que incorporarás en el contrato. En el Código Civil se establece que el contrato de arrendamiento debe otorgarse por escrito, la falta de esta formalidad se imputará al arrendador.

EL CONTRATO DEBERÁ CONTENER, CUANDO MENOS LAS SIGUIENTES ESTIPULACIONES:

  1. Nombres del arrendador y arrendatario.
  2. La ubicación del inmueble.
  3. Descripción detallada del inmueble objeto del contrato y de las instalaciones y accesorios con que cuenta para el uso y goce del mismo, así como el estado que guardan.
  4. El monto de la renta.
  5. La garantía, en su caso.
  6. La mención expresa del destino habitacional del inmueble arrendado.
  7. El término del contrato (generalmente un año).

De igual manera, se deben especificar las obligaciones que el arrendador y arrendatario contraigan adicionalmente a las establecidas en la Ley, como la cuota adicional que le cobrarás en caso de que se retrase el algún pago, si le vas a permitir que tenga mascotas, fechas en que deberá pagarte la renta, plazo en que si no paga a tiempo se puede proceder legalmente y cómo debe dejar el inmueble cuando piense desocupar, entre otros. 

Además, en el contrato debes especificar en qué condiciones se encuentra el inmueble, así como el estado de ventanas, puertas, chapas, sanitario, instalación eléctrica, estudio, etc.; servicios adicionales con los que cuenta: teléfono y estacionamiento. 

Cuando se haya formalizado el contrato y ambas partes estén de acuerdo con las condiciones que se han pactado, el dueño del inmueble se quedará con el original y entregará una copia al inquilino.

Es importante que los contratos una vez que termine su vigencia, se firme uno nuevo con nuevas condiciones, sobre todo si se pretende incrementar el precio del arrendamiento. Recuerda que para incrementar la renta a tu inquilino generalmente se toma en consideración el índice de inflación anual que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Lo anterior va ligado con lo que el artículo 2448-D del Código Civil, el cual establece que la renta debe estipularse en moneda nacional y su incremento será anualmente.

RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS

Cuando el propietario y el arrendatario llegan a un acuerdo sobre la renta del inmueble, la relación no termina ahí, pues ambos tienen compromisos mutuos. A continuación te mencionamos algunas responsabilidades del arrendador:

  1. Realizar las reparaciones que necesite el inmueble. Por ejemplo, impermeabilizar el techo antes de la llegada de las lluvias.
  2. Mantener en buen estado las conexiones eléctricas, de plomería y chapas de las puertas, entre otras.
  3. Mantener limpias las áreas que son comunes.
  4. Indicar si se cuenta con estacionamiento.
  5. Hacer caso a las sugerencias del inquilino sobre el mantenimiento que requiera el inmueble. 

TAMBIÉN EL INQUILINO TIENE SUS RESPONSABILIDADES, HE AQUÍ ALGUNAS DE ELLAS:

  1. Pagar a tiempo la renta.
  2. Avisar al propietario sobre el mantenimiento que requiera el inmueble u otros aspectos que considere importante.
  3. Comentar con el propietario si piensas realizar algún tipo de mantenimiento, por ejemplo, pintar el interior del inmueble, cambiar la chapa de las puerta, etc.
  4. Comunicar con anticipación al arrendador que dejarás el inmueble.
  5. Utilizar la propiedad alquilada sólo para los fines establecidos en el contrato.

Si por algún motivo hay alguna controversia con el inquilino derivada del contrato de arrendamiento, asesórate con un licenciado en derecho o con un profesional inmobiliario.

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